En un avance significativo para el bienestar animal en Europa, la Unión Europea ha acordado una normativa unificada que establece pautas estrictas para la identificación y el seguimiento de perros y gatos. Este acuerdo provisional, alcanzado entre el Parlamento y el Consejo el 25 de noviembre de 2025, sienta las bases para un futuro reglamento que formalizará estas medidas, impactando a propietarios, criadores y vendedores de mascotas en todo el continente.
La esencia de la nueva legislación radica en la obligación de identificar a todos los perros y gatos, incluyendo aquellos que ya residen en hogares, mediante microchips. Estos dispositivos permitirán la inscripción de los animales en bases de datos nacionales interconectadas, facilitando su rastreo y mejorando su protección. Además de la identificación, la normativa busca erradicar prácticas de maltrato "industrial" mediante la imposición de límites en la cría y venta de animales. Se prohíben los cruces entre parientes cercanos, se vetan las mutilaciones dolorosas que no estén justificadas médicamente y se pretende frenar la cría de animales con características extremas que comprometan seriamente su salud. La aplicación de estas directrices se realizará en fases. Vendedores, criadores y refugios dispondrán de un período de cuatro años para adaptarse a las nuevas exigencias, mientras que los propietarios particulares que no comercializan con animales tendrán un plazo más extendido, de hasta diez años para perros y quince para gatos. Aunque las sanciones por incumplimiento entrarán en vigor a partir de 2028, los estados miembros serán responsables de definir los detalles del régimen sancionador, garantizando que las multas sean efectivas, proporcionales y disuasorias.
Esta medida responde al creciente mercado de mascotas y al aumento del comercio en línea, así como a una demanda social cada vez mayor por la protección animal. Con aproximadamente el 44% de los ciudadanos europeos poseedores de mascotas y un mercado que mueve alrededor de 1.300 millones de euros anuales, gran parte de las transacciones se realizan por internet. La nueva normativa de la UE no solo busca garantizar la trazabilidad de los animales y combatir el maltrato, sino que también promueve una tenencia responsable y un futuro más ético para los animales de compañía. Este paso hacia una mayor protección animal demuestra un compromiso con la compasión y la justicia, reforzando la unión en la defensa de los seres vivos más vulnerables.