La tradición de Hollywood: de la alfombra roja al mostrador de la hamburguesería
Un brindis inusual: Michael B. Jordan y su Oscar en In-N-Out
Tras ser reconocido como mejor actor en los premios de la Academia por su destacada interpretación en la película 'Sinners', Michael B. Jordan optó por una celebración fuera de lo común. En lugar de un exclusivo banquete, el aclamado intérprete eligió un establecimiento de In-N-Out, una cadena de hamburguesas muy popular, para conmemorar su victoria. Este local, situado a poca distancia del Dolby Theatre en Los Ángeles, se ha convertido en el punto de encuentro predilecto para las estrellas después de la prestigiosa ceremonia.
La popularidad de In-N-Out entre las estrellas de cine
A lo largo de los años, In-N-Out ha sido testigo de innumerables celebraciones post-premios. Desde figuras icónicas como las Kardashian y Britney Spears, hasta actrices de la talla de Julia Roberts y Reese Witherspoon, muchas han elegido este lugar para festejar sus triunfos. Paul Giamatti, por ejemplo, hizo lo mismo después de recibir su Globo de Oro por 'The Holdovers', consolidando así la fama del restaurante como un sitio de culto para los ganadores.
La experiencia de Jordan: autógrafos y momentos virales
Enfudado en un elegante traje marrón y con su estatuilla dorada en mano, el protagonista de 'Sinners' no pasó desapercibido. Su llegada al restaurante generó un gran revuelo, atrayendo la atención de los presentes. Con gusto, firmó autógrafos, posó para fotografías con los empleados y creó varios momentos que rápidamente se volvieron virales en las redes sociales, capturando la alegría y espontaneidad de su celebración.
In-N-Out: más que comida, una tradición post-Oscar
La fascinación de las celebridades por In-N-Out después de los Oscar y otras galas de premios es un fenómeno que perdura. Jimmy Kimmel, conocido presentador, ha intentado explicar esta tendencia, sugiriendo que muchos visitantes de Los Ángeles, especialmente durante la temporada de premios, incluyen una visita a In-N-Out en su lista de deseos. Además, después de una larga ceremonia, el hambre se vuelve un factor determinante, convirtiendo a In-N-Out en una parada obligatoria y en una tradición inquebrantable para las galas de premios.