Un estudio reciente sobre las poblaciones de aves acuáticas en las Islas Baleares ha revelado hallazgos importantes durante el censo internacional de invierno. Los resultados muestran una disminución general en el número de ejemplares en el archipiélago, señalando cambios significativos en la ecología de sus humedales.
Situación Actual de las Aves Acuáticas en el Archipiélago Balear
En enero de 2026, el Grupo de Ornitología Balear (GOB) coordinó el censo internacional de aves acuáticas invernales, enmarcado dentro del programa International Waterbird Census de Wetlands International. Se registraron 22.174 aves de 71 especies diferentes, un número que, si bien es considerable, representa una reducción del 12.2% en comparación con la media de la última década. Esta tendencia a la baja es particularmente evidente en Mallorca y Menorca, donde las poblaciones de aves disminuyeron un 14.6% y un 23.5% respectivamente. Por el contrario, las Pitiusas (Ibiza y Formentera) mostraron un incremento notable del 36.3% y 24.3%, en gran parte debido al aumento de flamencos (Phoenicopterus roseus) que eligen estas islas para invernar.
El análisis detallado por grupos de especies indica una disminución preocupante en algunas de las aves más representativas de los humedales de agua dulce. Las gruiformes, con una caída del 36%, y especialmente la focha común (Fulica atra), una especie bioindicadora de la calidad del agua, están entre las más afectadas. Las anátidas buceadoras también han disminuido en un 16%, al igual que los somormujos y zampullines. Por otro lado, especies adaptadas a aguas salobres, como los cormoranes grandes (Phalacrocorax carbo) y los tarros blancos (Tadorna tadorna), han experimentado un crecimiento en sus poblaciones. Los expertos sugieren que esta inversión de tendencias podría estar ligada a un proceso de salinización progresiva en los principales humedales del archipiélago, lo que beneficia a las especies que toleran o prefieren ambientes salinos.
El censo se llevó a cabo en 95 zonas húmedas, incluyendo 52 en Mallorca, 21 en Menorca, 13 en Ibiza y 9 en Formentera. El Parque Natural de s’Albufera de Mallorca se destacó como el hábitat más importante, albergando 8.636 ejemplares de 58 especies, más de la mitad del total censado en Baleares. Otros sitios cruciales incluyen la Reserva Natural de s’Albufereta en Pollença y el Parque Natural de Es Trenc-Salobrar de Campos. En Menorca, s’Albufera des Grau fue clave, mientras que en Ibiza, las Salinas de es Codolar y el Estany Pudent en Formentera fueron fundamentales. Entre las especies más abundantes se encontraron los bueyeros (Bubulcus ibis), los patos cuchara (Spatula clypeata) y los ánades reales (Anas platyrhynchos).
Además de las especies comunes, el censo permitió la observación de algunas aves raras para la temporada invernal, como una cigüeña blanca (Ciconia ciconia) en Menorca y un ejemplar de garza imperial (Ardea purpurea) en Mallorca. También se registraron especies amenazadas, como 11 porrones pardos (Aythya nyroca) y 12 cercetas pardillas (Marmaronetta angustirostris). Preocupa la ausencia del porrón moñudo (Aythya fuligula), que solía ser común, y la escasa presencia de ánades rabudos (Anas acuta), confirmando su progresivo declive en las islas.
Los resultados de este censo de aves acuáticas en Baleares no solo ofrecen una instantánea de la biodiversidad de la región, sino que también actúan como un llamado de atención sobre la necesidad de monitorear y proteger activamente estos frágiles ecosistemas. La disminución de especies de agua dulce y el aumento de las de agua salobre sugieren que la salinización de los humedales es un factor ambiental que requiere atención urgente. Los flamencos, con su notable incremento en las Pitiusas, se presentan como un indicador clave de esta adaptación y cambio en el entorno. La continuidad de estos estudios es vital para guiar políticas de conservación efectivas y asegurar la supervivencia de la avifauna en las Baleares.